John Baldessari

John Baldessari

Ser o no ser autor

por Pepe Calvo

 

“Aunque se puede ganar dinero viviendo del arte, no hay conexión entre dinero y calidad”. John Baldessari

Tenemos ante nosotros a un artista que, en una de sus vertientes, se vale de la fotografía como forma de expresión aunque no se comporte como un auténtico fotógrafo de aquellos que utilizan la técnica fotográfica de manera característica, es decir, a partir de las herramientas habituales como son una cámara y la combinación de un negativo proyectado sobre un soporte llamado positivo, a través del propio laboratorio, para crear sus obras, sino que utiliza el trabajo realizado por otros artistas en un ejercicio conocido como apropiacionismo, dejando la fotografía química de lado. Apropiándose de imágenes ya realizadas, sacándolas de un contexto para introducirlas en el suyo propio, creando un nuevo lenguaje.

John Baldessari (National City, California, 1931 – Los Ángeles, 2020) advierte al espectador el imperativo de conocer su forma de trabajar para poder enfrentarse a su discurso y entenderlo. Su trabajo suele aunar el potencial narrativo que conlleva la imagen, asociándolo a la dramaturgia del lenguaje de significado subjetivo, dentro de un método arbitrario en el que existen sus particulares normas para la interpretación y contextualización de cada una de sus obras.  Mostrando nuevos límites expresivos en movimientos próximos a la esfera del pop, de relevante universalidad, que se alejan ligeramente de la mirada conceptual, con las texturas de fragmentos de imágenes propias del imaginario cinematográfico, obras de aliento trascendental que contienen significativos halos vibrantes de misterio, siendo la narración su principal forma de expresión.

Hasta los años setenta era mas importante la obra creada por un artista, como una pintura, una escultura, un grabado o una fotografía. Es esta una idea expresada en 1969 por Joseph Kosuth, uno de los artistas conceptuales pioneros, “ser artista hoy en día significa cuestionar la naturaleza del arte conceptual”, negando que el espíritu de trabajo, pleno de humor, que contenía la obra de Baldessari pudiera adscribirse a la corriente de un arte tan filosófico como el conceptual.

Apropiacionismo

Es una práctica consistente en realizar una obra de arte partiendo de elementos correspondientes a imágenes cuya autoría pertenece a otro artista. Este modo de adueñarse de trabajo ajeno no se convierte en plagio ya que el fin del “hurto” es configurarlo en “otra cosa” dándole un nuevo significado, que en sus inicios era contemplado como una provocación conceptual. El apropiacionismo surge en la década de los setenta y fue considerado un movimiento polémico donde priman los diferentes elementos que configuran una narración. John Baldessari fue uno de los pioneros en este ámbito junto a la obra fotográfica de Robert Rauschenberg (Texas, 1925 – Florida, 2008), y los fotomontajes de Richard Hamilton (Reino Unido, 1922-2011), sin olvidar al dadaísta Marcel Duchamp (Francia, 1887-1968), que utilizó la imagen de La Gioconda con fines propios que simulaban ridiculizarla, intentando apartarla de la sublime visión de Leonardo, como así mismo utilizó un urinario industrial que se ha convertido en la obra más famosa del siglo XX, además de los objetos creados -l´objet trouvé es otra forma de apropiacionismo- por la artista de origen alemán Meret Oppenheim (1913-1985) a partir de los años treinta del pasado siglo XX.

Cremation project

Uno de los primeros trabajos de Baldessari fue la obra “Cremation project” realizado en 1970, en la que prendió fuego, en una suerte de ritual, sus obras iniciáticas realizadas entre 1953 y 1966, creando así una especie de asunto de repudio, donde también quemó parte del taller donde habían sido creadas, intentando trazar una conexión entre los métodos artísticos y los periodos cíclicos de la vida. Guardando estas cenizas en una urna que es considerada como una de las piezas fundamentales de su primera etapa. En cierto modo fue como quemarme a mi mismo. Confesó.

Arquitecto, fotógrafo, pintor, ilustrador y video artista, se apropia involuntariamente de la visión dadaísta y surreal de los clásicos, actuando, desde su inicio, con maneras propias, creando distintas composiciones e ideas en una nueva argumentación sobre estos conceptos con juegos de yuxtaposición conceptual cargados de sutil ironía con efectos de absoluto dramatismo pleno de narrativa fílmica, reivindicando, sobre todo, los materiales que utiliza para crear sus obras.

Detrás de su corpus artístico, figura en lugar destacado el hecho de ocultar información al espectador poniéndolo a prueba constantemente por medio de las pistas o los retos de su estilo narrativo que actúan como fuerza motriz sobre los mensajes que forman parte de los juegos de asociación y disociación en la superposición de los fotogramas que ha seleccionado, como si fueran trucos olvidados en la mesa de montaje, convertidos en secuencias en descomposición, alejadas de la idea preponderante, contando con el poder comunicativo que encierra el bagaje cultural inconsciente del espectador que es consecuencia, mental o visual, de varias décadas del imaginario colectivo del arte cinematográfico.

La percepción de su narrativa concretada en el lenguaje cinematográfico se contempla como un elemento imprescindible en la dialéctica de Baldessari, creando así un discurso propio, absolutamente alejado del film del que ha tomado las imágenes. Su interés no está basado en las películas si no en su técnica.

Lo divertido y lo trágico

En las series que realizó en los años ochenta, los rostros de las figuras que formaban parte de sus composiciones aparecían cubiertos de círculos de colores con el fin de acentuar el carácter anónimo de los personajes. Manteniendo una dicotomía entre lo divertido y lo trágico, comparándose a sí mismo con geniales artistas como Cervantes o Goya, aunando la sagrada literatura con la mayestática plástica.

Una de las cosas que más me motiva es que no he de priorizar la palabra sobre la imagen, desde mi punto de vista una palabra no puede sustituir a una imagen, aunque en mi trabajo configurado con imágenes, sí pueden ir acompañadas por frases o títulos que sean indispensables para la obra.

Una metáfora puede salvar una vida

Formado en la Universidad estatal de San Diego, antes llamada San Diego State College y en la Universidad de California en Los Angeles además de en el Otis College of Art and Design. Otra de sus facetas clave fue la de educador: mucha gente pensó que era mi auténtica vocación cuando era un medio de vida. Por otro lado, me interesaba corregir toda la enseñanza errónea existente.  Se llegó a convertir en un prolífico maestro creando un programa diferente de estudio que recibió el nombre de post-studio que impartió a partir de 1970 en el Instituto de las Artes de California, en Los Angeles. Algunos de sus estudiantes, como David Salle, Tony Oursler, Matt Mullican, etc. se han convertido en grandes artistas, al mismo tiempo que Barbara Kruger y Jenny Holzer sienten su influencia al trabajar con maneras apropiacionistas. Su trabajo contiene obras que ridiculizan los manuales de arte, representando el carácter del artista, como “Art lesson” creada en 1964 donde el propio Baldessari aparece moviéndose de forma espasmódica repitiendo durante dieciocho minutos estoy haciendo arte, estoy haciendo arte… estoy haciendo arte… y otra pieza de 1967, “Art Lesson, 3” y uno de sus videos “I´m making art” realizado en 1971. Para Baldessari el arte es una obsesión: hay que renunciar a muchas cosas, por ello acabas obsesionándote. Me aburro con facilidad, incluso de mi mismo, lo cual creo que es saludable por que al aburrirte pruebas algo nuevo. Fascinado por los distintos mecanismos de la comunicación humana, sus inclusiones de texto con imágenes constituyen un claro ejemplo de arte conceptual, mientras que sus series fotográficas figuran entre las obras pioneras que concretaron el apropiacionismo en el arte. Su trabajo se basa en una acusada conciencia del lenguaje creado a través de imágenes procedentes de la cultura popular que suponen un análisis de la cultura de masas, mostrando un acusado sentido del humor. Según sus propias palabras siempre se ha sentido inseguro, creyendo estar en el camino equivocado, por eso actué metáforicamente. Una metáfora puede salvar una vida.

Jean Simmons

“Pelicanos mirando a una mujer que sangra por la nariz”, es una de sus piezas más significativas de las que realizó en 1984, correspondiente a la serie Not even so, cuyo título se inspira en una obra de Goya; es una obra de carácter surreal que contiene un enigma vibrante, que forma un díptico de dos fotografías en blanco y negro, una de ellas retocada con tinta de óleo roja y verde en el que aparece Jean Simmons en una de sus fotos promocionales; una inquietante presencia sangrante como indica el título. Jean Simmons es una destacada intérprete inglesa, nominada en dos ocasiones a los premios Oscar de la Academia Cinematográfica de Hollywood; hizo el papel de Ofelia en el Hamlet que dirigió e interpretó Sir Lawrence Olivier en 1948. Ha sido la protagonista de grandes películas como el musical Ellos y Ellas (Josep E. Manckiewicz, 1955), junto a Marlon Brando y el western Horizontes de grandeza, (William Wyler, 1958) y Spartaco (Stanley Kubrick, 1960), en la que interpreta a la esposa del gladiador Kirk Douglas, entre otras grandes superproducciones como Con los ojos cerrados (1969), drama realista dirigido por Richard Brooks con quién acababa de casarse, una vez divorciada de su primer marido, Stewart Granger. Es considerada una de las grandes actrices de su tiempo.

Jean Luc Godard

“El autor más importante de los setenta no fue Warhol, fue Godard.” John Baldessari dixit.

Gran amante de la obra de Francis Picabia y Piet Mondrian, consideraba al cineasta suizo Jean Luc Godard, miembro notable de la Nouvelle Vague, el principal artista visual de la época, destacando el montaje discontinuo de sus films y la forma en que configuraba sus imágenes; fluyendo entre ellas, Baldessari ha utilizado las técnicas del montaje cinematográfico y ha recurrido, al igual que el célebre cineasta, a la desconexión entre la imagen y el lenguaje.

Reconocimientos

Su consagración internacional llegó a partir de los años noventa, desde entonces no ha dejado de participar en importantes muestras. En su bagaje expositivo figuran más de 200 exposiciones individuales y más de mil muestras colectivas en Museos, galerías y Centros de Arte alrededor del mundo, como la Tate Modern, de Londres, la Bienal del Whitney Museum de Nueva York y la Documenta de Kassel. En España lo hemos tenido por vez primera en 1989: IVAM de Valencia, el MACBA de Barcelona  y el Museo Reina Sofía, de Madrid. Además de recibir grandes reconocimientos como el emblemático León de Oro que le fue concedido en la Bienal de Venecia en 2009, poco después el Presidente Barack Obama le otorgó la Medalla Nacional de las Artes.

Aunque, según confesión propia, la escultura siempre le dio miedo, una de sus ultimas obras en esta disciplina, realizada en 2009, es una pieza de grandes dimensiones llamada “Cerebro/Nube: con palmeras y vistas al mar”, que forma parte de su serie “Furrowed eyebrows & raised foreheads”.

“Al principio de mi carrera me di cuenta de que no quería llegar a ser artista, me parecía una forma de masturbación que no ayudaba a nadie”. Aseguró.

Convertido en uno de los artistas americanos más influyentes de la segunda mitad del siglo XX, su obra está basada en nuevas estrategias temáticas y de técnica, cargadas de sutiles formas irónicas aunando rasgos de dramatismo absoluto. Baldessari ha demostrado en todas las líneas de su trabajo, que es un autor de gran pureza y de personalidad auténtica, cuestionando severamente el concepto de autoría, intentando ser un no–artista.

 

Pepe Calvo

Editor de Hünter Art Magazine

 

 

[no title] 1982 John Baldessari born 1931 Purchased 1983 http://www.tate.org.uk/art/work/P07853

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