Balthus

Balthus

El pintor del alma

 

Nacido en 1908 en el seno de una cultivada familia polaca, Balthazar Klossowski de Roia, conocido como Balthus, vivió una vida entregada al arte; de joven tuvo grandes influencias de Rilke y Bonnard. Comenzó a crear entre la bohemia parisiense de los años veinte una obra totalmente personal alejada de las corrientes en boga, pues era poco dado a dejarse llevar por la insistente vanguardia. Creó una obra deudora de los grandes maestros a quién siempre estudiaba. En esos años practicó gran amistad con Picasso, Artaud, Matisse, Modigliani y Giacometti. Amante de la pureza y de la ambigüedad realizó pinturas inquietantes de gran erotismo mostrando a niñas púberes que parecían habitar entre la inocencia y la perversidad.

Tenía grandes amigos en el mundo del cine como Federico Fellini, Richard Gere y Sharon Stone. Fue, además, amigo intimo del maestro de la fotografía Henri Cartier Bresson quien le fotografió en múltiples ocasiones.

Considerado uno de los grandes artistas del siglo XX, la perfección de su obra va más allá de la técnica para instalarse en la ética; gustaba de largas pausas de reflexión y meditación ante el cuadro que pintaba, profundizando en el sentido que deseaba darle: pintar es rezar, solía decir. Balthus murió en su mansión de suiza cuando iba a cumplir noventa y tres años, en su obra existen siempre los poderosos impulsos de una mentalidad insolente y gran minuciosidad, su arte es una religión en la que el pecado no es impío. El deseo es el aliento del alma.

Hünter Art Magazine   

 

 

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