Alice Neel

Alice Neel

Las personas primero

“He intentado reivindicar la dignidad y la eterna importancia del ser humano”    

Alice Neel: Mike Gold, Daily Worker, 1950

 

Alice Neel (1900 – 1984) es una de las artistas más radicales del siglo XX. Gran defensora de la justicia social, del humanismo y de la dignidad de las personas, se consideraba a sí misma como una “coleccionista de almas”. Sus obras reflejan el espíritu de una época, la intrahistoria de New York, centrándose en quienes san experimentado la injusticia como resultado del sexismo, el racismo y el capitalismo, así como en aquellos que la combatían. Haciendo gala de su naturaleza democrática e integradora, Neel pintó a personas de muy diferentes orígenes y condiciones sociales.

New York fue la principal musa de la artista, escenario de un drama humano del que Neel fue partícipe y que comenzó a plasmar en su obra a principios de la década de 1930. Los turbulentos acontecimientos del siglo XX, entre ellos la Gran Depresión, las sucesivas guerras, el ascenso del comunismo y los movimientos feministas y de los derechos civiles, asoman en su obra de las más diversas maneras. Neel aborda los distintos géneros artísticos con la misma mirada incisiva y empática, ya fueran retratos, paisajes urbanos o bodegones. Atrapa el alma de seres animados e inanimados, pero sobre todo atrapa la nuestra cuando nos enfrentamos ante su obra y vida de lucha constante, cuestionando todo lo establecido sin rodeos, de forma descarnada, con agudeza y naturalidad.

Constracultura/ cultura

 

“Las imágenes ce las personas reflejan su época como ningún otro medio. Cuando los retratos tienen calidad artística reflejan la cultura, el momento y muchas otras cosas […] Él arte es una forma de historia […] Ahora, una pintura es [el retrato de una persona], junto al hecho de que también hay un Zeitgeist, el espíritu de la época” Alice Neel: Patricia Hills, Alice Neel, 1983

 

Alice Neel es constante en su compromiso de pintar “cuadros de personas”, en especial de quienes la rodean y de figuras que forman parte de la contracultura estadounidense de su época. Así, muchos de sus modelos son desconocidos, pero también retrata a artistas, activistas, lideres de los derechos civiles y celebridades que en diferentes momentos de su vida pertenecen a su ámbito. Neel se siente atraída por las personas que trascienden los límites sociales, políticos y culturales, y se centra en las características únicas de sus modelos, cuidando cada elemento de la composición para destacar tanto su personalidad como sus rasgos más excéntricos.

 

 

El desnudo y la sexualidad

 

“Pero con todo el cuerpo suceden cosas raras. La carne se desprende de los huesos… siempre tuve malos pies. Mi dedo gordo es prensil y hay una pierna que, como pierna es espantosa pero, como obra de arte, es maravillosa” Alice Neel: Susan Stamberg, NPR Morning Edition, 2001

 

Uno de los mayores logros de Alice Neel es haber abordado en su arte el sexo y su propia sexualidad con libertad y franqueza. Esta sexualidad exenta de cariz sentimental, se refleja con delicada naturalidad en las acuarelas que aquí pueden contemplarse, que tuvieron esperar para ser exhibidas hasta la década de 1970. Cuando comenzaron a relajarse las limitaciones a la expresión en público de la sexualidad de las mujeres.

Siendo el desnudo uno de los géneros más ampliamente abordados a lo largo de la Historia del Arte y habiéndose limitado el papel de las mujeres casi exclusivamente al de mero objeto erótico, esta materia supone un reto especial para Alice Neel, que adopta el tema y lo subvierte con audacia. En los cuadros de Neel el cuerpo desnudo se muestra siempre sin ambajes y con toda honestidad, incluso en el caso de las mujeres embarazadas a las que Neel presta gran atención, de manera revolucionaria, especialmente en una época cuya cultura visual elude estas imágenes.

 

Maternidad

“[El Embarazo] no es lo que me interesa; es un mero hecho de la vida. Es una parte muy importante de la vida y ha sido descuidada. Considero que como tema es perfectamente legítimo y la gente, por falsa modestia, o por cobardía, nunca lo ha mostrado” Alice Neel: Patricia Hills, Alice Neel, 1983

 

A lo largo de su carrera Neel situó en primer plano del tema de la maternidad, realizando pinturas sobre madres en distintas etapas, tanto antes como después del parto, que se encuentran entre sus obras más radicales. A diferencia de los clichés fantasiosos en torno a la maternidad que abundan en la cultura popular y en las bellas artes, las madres de Neel son francas y concretas. Sus pinturas y dibujos reflejan con empatía el reto que supone dar a luz y criar a los hijos. Neel conoce las presiones físicas y psicológicas que acompañan a la maternidad, principalmente en el caso de las madres que poseen ambiciones profesionales, como ella. Sus desnudos de mujeres embarazadas, que no tienen precedente en la historia de arte, resultan especialmente notables en una sociedad que evita mostrar públicamente esta iconografía.

 

Textos que formaban parte de la exposición “Alice Neel, Las personas primero” en el Museo Guggenheim de Bilbao, Octubre 2021.

 

 

 

 

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