Portfolios
// 03/10/2016
steven klein

 
 
 

Glamour decadente, glamour perverso

 

Desde que nos abandonaron los geniales fotógrafos Richard Avedon, Guy Bourdin y Helmut Newton, las revistas de modas se tornaron aburridas, había poco talento fotográfico, sólo llegaban a interesar a mujeres, estilistas, publicistas y diseñadores de moda, contentados con la contemplación de las colecciones de los grandes modistos tanto de prêt à porter como de alta costura, pero he aquí que aparece Steven Klein y los magazines adquieren otra dimensión.
Con la desaparición de los tres fotógrafos citados, la plaza de “gran fotógrafo de Modas” estuvo vacante muchos años. Corrió mucha tinta en dirección a Bruce Weber, Steven Maisel, David Lachapelle, Mario Testino y Peter Lindberg que son grandes fotógrafos pero ninguno de ellos tiene la visión personal, la imaginación, el estilo y la desvergüenza manierista de Steven Klein.
Del trio inmortal, Avedon, Bourdin y Newton -por nombrarlos por orden alfabético-, a quien mas recuerda es a Guy Bourdin, pero donde en el fotógrafo francés había delicadeza y misterio en Klein hay morbo adobado con enigmas secretos que nuestra mirada debe descubrir. Algunos de sus retratos podrían recordar a un Avedon de nuestro tiempo, tan pendenciero como aquel nunca lo fue. De Newton toma la sofisticación que lleva a extremos de decadencia subliminal y trasnochada. Las imágenes de Steven Klein pertenecen a un mundo sofisticado y turbio lleno de mensajes perturbadores. Klein es dueño de la época donde le ha tocado vivir y sabe cuanto se valora hoy en día las imágenes agresivas.
A gran parte de los fotógrafos profesionales de moda se les facilita mucho el tema al trabajar con grandes estilistas, decoradores e iluminadores. Las grandes marcas que les contratan llevan detrás un gran equipo que decide de antemano la imagen que se debe realizar para vender un producto y como realizarla: eligen el lugar, bien estudio o exterior donde tendrá lugar la acción, eligen a la modelo y hasta deciden el lugar donde debe situarse dentro del encuadre; pero la obra de Klein denota una autoría absoluta a pesar de contar con un gran equipo detrás, de eso no se libra nadie que trabaje en la Moda. Las grandes marcas no dudan en contratarle porque conocen los conceptos con los que configura su trabajo y lo que entrega en cada una de sus sesiones. Una visión lasciva y violenta del deseo y el sexo con encuadres de fotografía clásica que aparece renovada por obra y gracia de su touch.
Nacido en Rhode Island en 1965, estudió primeramente diseño gráfico y pintura aunque pronto comprendió que su máximo interés estaba en el ámbito fotográfico. Interesado en la obra de Picasso y Bacon, sus imágenes contienen un gran componente narrativo dentro de una estética propia del espíritu del celuloide cinematográfico.
En 1985 logra su primera campaña importante para la marca Dior International; desde entonces no ha parado de trabajar con Calvin Klein, Dolce e Gabanna, Alexander McQueen, Hugo Boss, Nike… y otras importantes marcas.
Dramatiza situaciones que en apariencia son chocantes, utilizando todas las posibilidades manipulativas de la fotografía digital. Su trabajo es como un revulsivo que se asoma a las páginas de papel couché de las mas emblemáticas revistas como Vogue, W magazine, Arena y las vallas publicitarias, dinamizando entre las fronteras del arte y la moda.
Su obra ha sido exhibida en numerosas exposiciones alrededor del mundo como en la prestigiosa Galeria Gagosian de California y en la Galeria Brancolini Grimaldi, de Florencia. Una selección de su trabajo ha llegado por fin a los museos con el título de USAnatomy. Una retrospectiva en el Museu Brasileiro da Escultura de Sao Paulo con cuarenta imágenes, dos trípticos, veintisiete polaroids y varios videos, es hasta la fecha la exposición más importante de este polémico fotógrafo.
Considerado un icono de la moda y la publicidad, sus videos clips para grandes personalidades de la música como Lady Gaga y Madonna entre otras celebridades le llevan hacia públicos distintos. La critica dice de él qué, simplemente, es un excéntrico, mientras sus amigos célebres como Madonna, Justin Timberlake, Brad Pitt, Angelina Jolie y Naomi Campbell piensan que es un genio. Él, que se niega a llamar arte a lo que hace, se siente frustrado por fabricar sueños artificiales de muñecas que nunca han existido.

Pepe Calvo/2016
Editor de Hünter
 
 
 
steven klein

Categories
Portfolios, Steven Klein