Los exámenes, crítica de Beatriz Jiménez

Beatriz Jiménez
// 11/01/2017

 
 
 

Los exámenes: dilemas morales

 

Cristian Mungiu es considerado como el máximo exponente de la cinematografía rumana, especialmente tras la imprescindible 4 meses, 3 semanas y 2 días.
En Los exámenes, el realizador nos narra la historia de Romeo (Adrian Titieni), un padre que hará todo lo necesario para que su hija (Maria-Victoria Dragus) consiga pasar los test finales para optar a una beca en Cambridge, tras ser agredida sexualmente el día anterior de la prueba.
Es impresionante comprobar cómo Mungiu es capaz de mostrar, de una manera tan sencilla y nada forzada, la situación social de todo un país en tan solo unas líneas de diálogo y un ramillete de situaciones. En un país, que tanto nos recuerda al nuestro, donde la corrupción se encuentra en todos los estadios de la sociedad, un hombre honesto decidirá utilizar el tráfico de influencias para darle a su hija una vida mejor que la suya.
Surge así el dilema, ¿justifica el fin los medios? Este padre de familia es un hombre de principios, que nunca se ha dejado sobornar o ha optado a ello. Y, sin embargo, por el bien de su hija, cruzará la línea y terminará comportándose como el resto de conciudadanos.
Mungiu no juzga a sus personajes, solo los pone sobre la palestra, con sus fallos y sus aciertos, y deja que el espectador decida. ¿Qué tipo de cultura provoca que un hombre honrado vea como normal las corruptelas que se suceden a su alrededor y al final recurra a ellas en aras de lograr un futuro mejor para su hija? Ésa es también la pregunta que se queda en el aire.
Y frente a lo que parece una claudicación de un hombre honesto ante la sociedad enferma que le rodea, surge la figura de su propia hija, a la que él mismo ha educado en sus principios, y que tendrá en su mano hacer (o no) lo correcto.
Además, Mungiu, una vez más, no se olvida de las mujeres, mostrando de nuevo la indefensión que sufren en su país, conformando así una crítica firme, pero sosegada, de todos los males de su Rumanía natal.
Lo mejor: el reflejo poliédrico de la sociedad rumana.
Lo peor: que tristemente nos recuerde tanto a nuestro país.

Beatriz Jiménez Lobato
www.bollacos.com

 
 
 

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Beatriz Jiménez, Cine