Antonio Navarro
// 05/07/2017
Antonio Navarro, Pepe Calvo, Hünter art magazine,

 
 
 

Silencio, de Antonio Navarro

 

Posiblemente la serie Silencio·s aparece en la sacralidad litúrgica del taller de estampación.
Papeles cortados a medida humedecidos la noche anterior, para obtener de este modo el óptimo grado de humedad en cada uno de ellos.
 
Tinta calcográfica negra aglutinada con carbonato de magnesio batida hasta que el sonido de la misma confirma su grado óptimo para el grabado al carborundo.
 
Matrices ordenadas sobre la mesa, acordes con el posicionamiento de los papeles de estampación.
 
Tres tarlatanas cortadas de 100 x 100 cm, plegadas sobre si mismas para cada uno de los grados de limpieza de la matriz.
 
Un trapo de algodón.
 
2 rasquetas para extender la tinta sobre la matriz.
 
Tórculo preparado con dobles fieltros, ajustada la presión de manera exhaustiva, tras años de estampación que permite la trasposición de la imagen al papel de manera sucinta.
 
Matriz impregnada de tinta mediante la rasqueta cubriendo cada intersticio de la mancha creada, para después ir eliminando el exceso mediante la tarlatana; la primera de las tres eliminará el grueso de la tinta, la segunda ahondará de manera circular, rítmica justo hasta un suave tono de gris… la tercera resalta la figura del fondo, la tinta negra impregna el carborundo de la mancha en el grado idóneo para ser estampado.
 
Matriz sobre la pletina del tórculo centrada
 
El papel húmedo sacado de su bolsa, cubre la matriz
 
Los fieltros se apoya suavemente y es el momento de girar las aspas y la pletina se deslice suavemente hasta el final del recorrido.
 
Levantar suavemente los fieltros
 
Retirar cuidadosamente el papel de la matriz y descubrir.
 
Descubrir que cada estampa es una aventura silenciosa…
 
O como dice Barrico, “el desconcertante descubrimiento de lo silencioso que es el destino cuando de repente, estalla…”[1].
 
El color negro aparece en mi trabajo de manera recurrente, desde la serie Los abismos del alma. Sus cualidades plásticas excepcionales proporcionan una intensidad tonal, que solo puede ser aplicable a este color.
La rotundidad de la mancha no diluida se convierte en aterciopelada con la técnica del grabado al carborundo, así como etéreo en las zonas menos densas similar a las cualidades de la tinta china aplicada con destreza.
 
Pero no todos los tonos de negro me proporcionan esas características tan concretas, sin duda el más adecuado en mi trabajo calcográfico es el tono 55985[2].
 
Otros artistas han hecho del color negro el eje de su trabajo; Pierre Soulages, Richard Serra, Ad Reinhardt… incluso Rothko concluyo su carrera con la Capilla de Houston. Posiblemente por como dice Thereza Pedrosa:
 
When an artist abandons color… all that remains is the essence, the strength of the stroke and the purity of the sign…
 
Cuando un artista abandona el color… todo lo que queda es la esencia, la fuerza del trazo y la pureza del símbolo…
 
O quizás el color negro en mi obra gráfica sea un paralelismo con “negra”, El silencio es entonces como un suspiro, el nombre con el que la tradición francesa del s. XVIII designaba al silencio del valor de una negra en música. El silencio de negra es un suspiro, el de corchea medio suspiro, el de semicorchea un cuarto de suspiro…[3] Y en este suspirar tal vez sea posible modificar la forma en que se escucha, transformar el oído. y el observador se sumerge en el paisaje sonoro como forma de compromiso con la realidad.[4]
 
O tal vez no, y sea un paralelismo con lo que dice Henri Michaux, pero en mi caso sobre mi estampa.
 
Dans ma musique, il y a beaucoup de silence.
Il y a surtout du silence.
Il y a du silence avant tout qui doit prendre place.
Le silence est ma voix, mon ombre, ma clef… signe sans m´epuiser, qui
puise en moi.
Ils s´étend, il s´étale, il me boit, il me consomme.
Ma grande sangsue se couche en moi.[5]
 
En mi música, hay mucho silencio.
Hay principalmente silencio.
Hay silencio antes de todo lo que debe tener lugar.
El silencio es mi voz, mi sombra, mi señal clave… sin mí agotar, que
dibuja en mí.
Se propagan, se extiende, me bebe, me consume…
como una gran sanguijuela.

Henri Michaux
 
 
La palabra silencio proviene del latín “silere“, callar, estar callado. Lo que se calla es la intencionalidad, pero no para entrar en la escucha de un silencio que debe ser escrito con mayúsculas, como si se trata de un silencio ontológico, sino simplemente para oír con el espíritu.
 
En definitiva o por liturgia, por “negra/negro”, por el concepto “silencio” de la palabra (y hay algo más abstracto que la palabra, con tantos significados en sí mismo…) surgió la Serie: Silencio.s
 
El espacio expositivo.
Silencio·s
traspasa el papel para convertirse en gráfica expandida, donde el contenedor hace la función de soporte (físico, al ser colgada del techo vigas) y visual al acoger la obra transitable. El espectador podrá observar una imagen a modo de trazo de tinta flotando en el aire de la sala, la cual a su vez proyectará sombras en el entorno según sea la luz incipiente que le ilumine, potenciando de este modo el concepto de tridimensionalidad.
Creo que es interesante según sean las características de la sala, el poder integrar alguno de los grabados originales de la serie para mostrar la evolución del proyecto hasta la gráfica expandida.
 
“El silencio –afirma Jankélévich- es lo que lleva repentinamente al borde del misterio, al umbral de lo inefable, cuando se hacen evidentes la vanidad y la impotencia de la palabra…[6]

 
En definitiva:
 
“El silencio es para el hombre como una poda que lo pone de nuevo en forma y limpia de maleza el terreno en el que se debate…”
Elogio del Caminar.
David Le Breton
[1] Barrico, Alessandro. Océano mar. Pág. 71. Anagrama.
[2] La tinta negra 55985 es una tinta negra muy profunda con matices azulados. Su característica principal es que permite reforzar los otros negros. Casa Charbonnel.
[3] Rousseau J. , “Dictionairte de Musique”, Oeuvres Complètes, vol. V. París, Bibliothèque de la Pléiade, 1995, entrada “silence”.
[4] Pardo, Carmen. Las formas del silencio.
[5] http://www.obramultiple.com/silencio%C2%B7s/
[6] Fubini, Enrico. Jankélévitch: la musique et l´ineffable. París. 1961. Colin.

Antonio Navarro
Artista
www.obramultiple.com
 
 

 
Antonio Navarro, Pepe Calvo, Hünter art magazine,